La estructura ACE (Advance Compatibility
Engineering) del Honda CR-V está pensada para
reducir la fuerza que se concentra sobre los ocupantes en caso de
impacto frontal. La estructura ACE dispersa y absorbe la
energía del impacto a lo largo de un área más
amplia, mejorando la preservación del espacio de la cabina y,
en consecuencia, la seguridad de todos sus ocupantes.
Además, el CR-V está equipado con
protecciones laterales y barras transversales bajo el suelo. El 50%
de los componentes del coche están hechos de acero muy
rígido para un vehículo a la vez ligero y sumamente
resistente.