Monoplaza de F1 de Honda

Una nueva era

Aquellos viejos tiempos. Unos años maravillosos. Una época dorada. McLaren-Honda se remonta a la década de los 80. Ahora estamos aquí para volver a hacer historia en la F1.

Desplazarse

Probar, ajustar, insistir, obsesionarse.

Motor de un monoplaza de F1 de Honda.

Nuestro trabajo nunca termina

¿Por qué competimos?

Para avanzar, concebir ideas, probar, fracasar y aprender: necesitamos afrontar nuevos retos. Estos retos nos inspiran para pensar de una forma distinta a como lo habíamos hecho antes.

En eso consiste la Fórmula 1. Es el máximo desafío para la ingeniería. Lo que significa que nuestro trabajo nunca acaba. Nunca está completo. Nos esforzamos constantemente para lograr lo mejor: un poco más de potencia, un poco más de eficiencia.

En la pista esto marca la diferencia entre competir y ganar, entre la derrota y la victoria. Y cuando acaba la carrera, nos preparamos para hacerlo de nuevo.

Los elementos de la competición

En nuestros motores se combinan temperaturas abrasadoras, picos de electricidad y una experta computerización de datos.

Un motor de F1 no puede depender únicamente de la fuerza bruta para impulsar el monoplaza. Las nuevas y estrictas normas exigen que también seamos eficientes. Hemos desarrollado una serie de tecnologías innovadoras que maximizan la potencia y minimizan las emisiones.

Los conjuntos de motor-generador y los sistemas de almacenamiento de energía y de cálculo inteligente no solo ayudan a que nuestro coche ahorre más combustible. También garantizan que nuestro motor 1.6 V6 turbo sea tan potente como los 2.4 V8 que utilizamos en el 2013.

Dos miembros del equipo de F1 de Honda.
Motor Honda de F1.
Monoplaza Honda F1 y miembros del equipo.
Primer plano de un Honda F1.

Diseñado para la carretera y para la competición

Actualmente, diseñar un monoplaza de F1 no es tan diferente como diseñar un turismo.

Vista frontal del Honda Insight en carretera.

El Honda Insight fue el primer vehículo híbrido que salió al mercado en Estados Unidos.

En la temporada 2015, en la Fórmula 1 se recompensará la eficiencia: por eso hemos regresado a la competición. Esto significa que los logros que obtengamos en la competición nos inspirarán para la producción de nuestros turismos. El desafío es el mismo: más potencia y menos combustible.

Reinventamos el rendimiento

Siempre hemos luchado por maximizar el rendimiento y minimizar el gasto de energía, incluso en modelos deportivos como el NSX y el Civic Type R. Nuestro regreso al mundo de la alta tecnología de la F1 significa que podemos seguir buscando cómo combinar rendimiento, eficiencia y espíritu competitivo al más alto nivel.

Vista frontal de tres cuartos del Honda NSX.

El Honda NSX combina el rendimiento de un modelo deportivo y la tecnología híbrida.

Vista frontal de tres cuartos de un monoplaza de F1 de Honda en la pista.

El nuevo motor 1.6 V6 turbo integra una tecnología eficiente que mejora el rendimiento.