Diciembre 1, 2025

Verstappen lo hace de nuevo: gran victoria en Qatar y el campeonato en un puño

Competición

El GP de Qatar dejó una de las carreras más tácticas y tensas de la temporada, marcada por la estrategia, la gestión del neumático y la capacidad de reacción en momentos clave. En este escenario, Red Bull volvió a brillar por su trabajo de equipo y su precisión. Verstappen, de nuevo, vende cara su corona y pone emoción al campeonato.

El Gran Premio de Qatar disputado ayer en Lusail volvió a poner de relieve la capacidad de Red Bull para transformar cada carrera en una demostración de solidez técnica, lectura estratégica y excelencia al volante. Max Verstappen firmó una actuación impecable que le llevó a una nueva victoria, tras una salida en la que supo aprovechar al máximo cada oportunidad. Partiendo por detrás de los McLaren, el neerlandés escaló rápidamente hasta situarse en posición de ataque y, a partir de ahí, Red Bull ejecutó un plan perfecto.

El momento clave llegó bajo coche de seguridad, cuando el equipo tomó la decisión determinante de llamar a Verstappen a boxes. Una maniobra milimétrica que, según reconoció el propio piloto, fue “lo que nos hizo ganar la carrera”, al permitirle gestionar mejor el ritmo en las dos últimas tandas y abrir un margen sólido sobre sus perseguidores. A partir de ese instante, Verstappen no cometió un solo error, cuidando los neumáticos en un trazado exigente y manteniendo la distancia necesaria para asegurar su séptima victoria del año. Yuki Tsunoda, compañero de equipo del neerlandés, por su parte, logró el último punto en juego tras una carrera compleja, marcada por la dificultad de adelantar en Lusail.

Red Bull también brilló con su segundo equipo, Visa Cash App Racing Bulls. Liam Lawson completó una carrera muy consistente, avanzando desde la duodécima posición hasta terminar en la novena plaza. Su ritmo en aire limpio confirmó el buen estado de forma de la estructura, sumando puntos valiosos para cerrar la temporada con fuerza.

En Qatar, Verstappen volvió a exhibir la determinación que lo ha convertido en un referente absoluto de la parrilla. Bajo las luces de Lusail, su control de la carrera y su precisión táctica reforzaron la sensación de que llega a Abu Dabi en el mejor momento posible. Red Bull ejecutó una estrategia impecable y él respondió con la solidez de un piloto que sabe leer cada stint como si fuese decisivo. Los más que probados nervios de acero del neerlandés apuntan a que toda la presión en Yas Marina será para sus rivales. Nos espera un emocionanate cierre a una temporada épica.