Pequeño pero resultón, el Honda EV-N
Si eres lector habitual del blog ya sabrás lo que significa el concepto “Kei car”, los pequeños modelos pensados en exclusiva para el público japonés. Su popularidad creció en el país nipón tras la IIª Guerra Mundial, cuando los automóviles todavía eran un objeto de deseo al alcance de muy pocos. Competidores directos de los modelos a dos ruedas, sus características permitían ahorrar dinero y acceder a sitios que los modelos convencionales no podían permitirse.
En este sentido, el Honda EV-N de 2009 reinterpreta a la máxima expresión todas las virtudes de los Kei cars. Un diseño clásico, minimalista, con capacidad para cuatro personas y con visión de futuro: su motor era eléctrico. Una propuesta advenediza orientada a la movilidad urbana.
Honda Urban EV Concept, la antesala del Honda e
El Honda Urban EV Concept ha sido uno de los modelos más reconocidos en los últimos tiempos. Ganador del Concept of the Year por la revista Automobile en 2018 y del Car Awards Design del Salón del Automóvil de Turín, su diseño lucía una línea moderna y sofisticada, así como un carácter retrofuturista. En el frontal destacaba una pantalla LED que mostraba el estado de la batería, daba sugerencias sobre la conducción y saludaba en varios idiomas. Además disponía de un perfil bajo y ancho que le conferían un aspecto más deportivo que el de su modelo final, el Honda e.
Bola extra: no todo tiene cuatro ruedas
Honda siempre se ha caracterizado por expandir las posibilidades de las personas. Por eso planteó una solución tecnológica capaz de conectar las personas con las sonrisas: el Honda RoboCas. Un pequeño compañero de viaje. Con un diseño inspirado en los modelos EV, el RoboCas es un robot eléctrico y autónomo capaz de trasladar cosas -y personas- de un lugar a otro.
Se presentó en el Salón de Tokio y rápidamente se ganó la simpatía del público asistente. El Honda RoboCas es una buena muestra de la voluntad y el compromiso de Honda de seguir explorando los límites tecnológicos aplicados a la movilidad. Un campo de pruebas ideal para hacer que los sueños sean una realidad.