Un coche que observa constantemente
Para poder “pensar” antes que el conductor, el vehículo necesita primero ver y comprender su entorno. Los sistemas Honda SENSING utilizan una combinación de cámaras, radar y sensores capaces de detectar vehículos, peatones, señales de tráfico o líneas de carril. Gracias a esta información, el coche puede identificar posibles riesgos y alertar al conductor o intervenir automáticamente si es necesario.
En la versión Honda SENSING 360, el campo de visión se amplía hasta cubrir prácticamente todo el perímetro del vehículo. Para lograrlo se combinan una cámara frontal con cinco radares de ondas milimétricas situados en el frontal y en las esquinas del coche, creando una supervisión omnidireccional del tráfico y del entorno.
Esta red de sensores permite detectar situaciones que podrían pasar desapercibidas para el conductor: un vehículo que se aproxima desde el ángulo muerto, un coche que frena bruscamente delante o un vehículo que se cruza en una intersección.