Automóviles híbridos: resolvemos todas tus dudas – Primera parte
Automóviles híbridos: resolvemos todas tus dudas – Primera parte
Conducir un híbrido es igual de sencillo que conducir un automóvil convencional. Sin embargo, existen algunas sutiles diferencias. En un full hybrid como los Honda e:HEV, a bajas velocidades y si la batería dispone de suficiente carga, el vehículo puede funcionar temporalmente sólo con el motor eléctrico, ofreciendo una sensación de conducción suave y fluida. Por ejemplo, una aceleración brusca se siente diferente a la de un automóvil convencional, ya que el motor de combustión aplicará la velocidad óptima cómo respuesta al acelerador.
Los híbridos combinan un motor de combustión y uno o más eléctricos, por lo que puedes conducir como un vehículo convencional, simplemente repostando carburante. Al combinar un motor de combustión con el sistema eléctrico, un híbrido no depende de una recarga externa para continuar el viaje: mientras disponga de combustible, puede seguir circulando.
El rendimiento es generalmente similar al de un automóvil convencional equivalente. Por ejemplo, el nuevo Honda Jazz Hybrid acelera de 0 a 100 km/h en 9,4 segundos y tiene una velocidad máxima de 175 km/h, más que suficiente para su uso diario. Pero si lo que quieres es velocidad, el Honda NSX, también híbrido, acelera de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos.
Por lo general, sí, ya que la caja de cambios automática se adapta bien al funcionamiento de los motores eléctricos. Los coches automáticos son más fáciles de conducir, son menos estresantes con tráfico denso y distraen menos al conductor.
En un automóvil híbrido estándar, el motor de combustión interna impulsa un generador que recarga la batería mientras se conduce. La batería también se carga mediante el frenado regenerativo, que aprovecha la energía que se genera al reducir la velocidad y frenar. A estos vehículos se les conoce como «híbridos autorrecargables».
Un híbrido en realidad tiene dos baterías: una normal que opera para arrancar el motor de combustión y otra de tracción que suministra electricidad a los motores que impulsan las ruedas. El motor de combustión acciona un generador que recarga la batería de tracción, y que también se recarga mediante el frenado regenerativo. Por ello a estos automóviles se les conoce también cómo «híbridos de carga automática o autorrecargables».
La vida útil de la batería depende de múltiples factores como la marca y el modelo, la conducción, el mantenimiento, la carga, etc. Honda ofrece para el sistema de propulsión electrificado, incluida la batería, una garantía de siete años o 100.000 km.
En condiciones normales de uso, la batería de tracción no llega a descargarse por completo: el propio sistema híbrido gestiona su nivel de carga y puede recargarla mediante el motor de combustión y el frenado regenerativo.
Como un automóvil convencional. No obstante, al ser silenciosos en funcionamiento eléctrico, sí que puede suceder que algunos peatones hayan tenido dificultades para oírlos. La UE ha introducido el requisito de que los nuevos automóviles eléctricos e híbridos deben emitir un sonido de advertencia similar al de un motor al dar marcha atrás o conducir por debajo de los 20 km/h.
Los automóviles híbridos son muy seguros, tanto como los convencionales. En un accidente, aunque es difícil, se puede dañar la batería de litio, pero es muy improbable una explosión. Además, los detectores de colisiones pueden programarse para enviar señales a fusibles y disyuntores, y hacer que se desconecten de la batería.
Si todavía te queda alguna pregunta sobre los coches híbridos… ¡No te pierdas nuestro próximo post, seguiremos resolviendo dudas!