• Front three-quarter facing Honda Fireblades in the MotoGP race.

    La competición en los genes

    Corre por nuestras venas

  • Side facing Honda Fireblade in the MotoGP race.

    La competición en los genes

    Nos hace mejores

  • Front facing Honda Fireblade in the MotoGP race.

    La competición en los genes

    No existiríamos sin ella

¿Por qué competimos?

"Si Honda no compite, deja de ser Honda" (Soichiro Honda).

En 1958, nuestro fundador anunció su deseo de participar en competiciones de motociclismo y puso todo su empeño en ello. Su legado sigue vivo y constituye una parte esencial de todo lo que hacemos. Corre por las venas de cada piloto y miembro del equipo, a todos los niveles y en todas las categorías. 

Primer plano de Soichiro Honda.
Primer plano de Márquez, tras haber ganado un gran premio.
Vista frontal 3/4 de la Honda Fireblade en una carrera de WSBK.
Primer plano de la motocicleta del equipo Honda EWC en pista.
Vista frontal 3/4 de la Honda Fireblade en una carrera de MotoGP.

Creación de un vínculo con la RC213V.

Se dedican días y días de preparación para poder conseguir una fracción de segundo menos. Ese tiempo supone la diferencia entre ser el primero cuando baja la bandera a cuadros o fracasar. Una velocidad de vértigo debe equilibrarse con las nuevas tecnologías para proporcionar un control, un agarre y un manejo a la altura del rendimiento de la máquina. Y, por último, hay que tener en cuenta el componente final y más importante de todos: el piloto. Bienvenido al mundo de MotoGP.

Dos pilotos de Honda en MotoGP celebran la victoria en la carrera.
Vista delantera de tres cuartos de la motocicleta Honda de WSBK, durante la carrera.

Este es un gran escenario para nuestra mejor moto de producción: la CBR1000RR Fireblade SP2

Desde Phillip Island en Australia hasta la ronda final de Losail en Catar, el equipo Red Bull Honda tendrá que hacer frente a diferentes retos para adaptarse a las diferentes características y superficies de cada pista. Son muchas horas de concentración total las que los pilotos y el equipo necesitan, ya que se preparan sin descanso poniendo a punto sus armas para los entrenamientos, la clasificación y las dos tandas de cada fin de semana de competición.

Dos pilotos de Honda en las Honda Fireblades de WSBK.
Vista delantera de tres cuartos de la Honda Fireblade durante una carrera de EWC.

A toda velocidad, vuelta tras vuelta, sobre la Honda CBR1000RR Fireblade SP2.

No hay prueba más exigente para el piloto y la máquina que el Campeonato Mundial de Motociclismo de Resistencia. El hecho de competir en esta categoría hace que la fiabilidad sea un aspecto casi tan importante como el rendimiento. Y la Honda Fireblade ha demostrado ser una digna competidora en esta exigente competición. El equipo Honda trabaja incansablemente durante todo el día y toda la noche mientras los pilotos se presionan a sí mismos y exigen lo máximo de la CBR1000RR SP2.

Pilotos del equipo Honda EWC celebrando una victoria.
Vista delantera de un piloto en una Honda off-road derrapando en barro.

El piloto profesional y su Honda.

Todos los músculos están en tensión. El piloto acciona el embrague, engrana la marcha y siente la máquina vibrar a través de sus dedos: la moto está deseando salir. Cuando baja la barrera, sale impulsada hasta la más importante de todas las curvas: la primera. A eso lo llamamos "holeshot"; es el punto desde el que una carrera se puede ganar o perder. Las competiciones de MXGP o el MX2 son muy duras y físicamente exigentes; no son aptas para cobardes.

Un piloto de Honda MXGP después de la carrera en una tormenta de polvo.
Vista posterior de tres cuartos de la Honda CRF450 pilotando por dunas de arena.

Las carreras de motos más físicas del mundo.

Un deporte en el que la fuerza de voluntad de un piloto es casi tan importante como la potencia y el rendimiento de su moto. El equipo Honda Monster Energy no es un extraño en la dura escuela de la competición de Rally, donde los pilotos y sus CRF450 tienen que enfrentarse a algunos de los terrenos más arduos y difíciles del mundo. Esta competición contrarreloj posiblemente sea el más duro reto tanto para pilotos como para sus máquinas.

Un piloto de Honda Rally celebrando la victoria.