Restaurante Radis
Las ganas y la ambición son las que llevaron a Juanjo a querer empaparse de todo el conocimiento posible. Una actitud que encaja con la historia de Honda.
El camino de la transformación
Si es cierto eso de que la diversidad de experiencias aporta riqueza y conocimiento, pocos casos mejores que el de Juanjo Mesa para demostrarlo. Aunque empezó trabajando en el restaurante familiar de Pegalajar, pronto sus padres le animaron a que saliera y se formara. Así que, tras estudiar en la escuela Gambrinus de Málaga, puso rumbo al norte, hasta el restaurante Nerua (Bilbao), una experiencia que recuerda dura, pero, al mismo tiempo, muy enriquecedora, “me ayudó a quitarme pájaros de la cabeza y bajar a la tierra”, confiesa.
Su restaurante soñado
Formado en Mugaritz, volvió al restaurante familiar para cocinar guisos, su gran pasión. Luego ayudó a su amigo Pedro Sánchez en la apertura de Bagá y pasó por Noor, donde aprendió la importancia de la psicología en la cocina y de dar siempre el 100%. Tras recorrer la península y acumular experiencia, abrió Radis, su proyecto personal en el centro de Jaén: un restaurante íntimo con 12 plazas que logró la T de Oro de la Guía Tapas de Andalucía.
Un camino lleno de ambición
Considera que este recorrido lo hizo lleno de ambición y cree que todos los cocineros deberían hacer algo parecido porque así “te das cuenta de la realidad y del trabajo que hay detrás, pero también de la posibilidad de evolución”, reflexiona. Y esta actitud es la que encaja, como anillo al dedo, con la historia de Honda, construida sobre el constante ensayo-error de unos ingenieros que buscan mejorar la técnica y el resultado, ir más allá. Un espíritu fundamentado en la innovación que ha llevado a la compañía a convertise en una marca de automóviles referente en el mundo.
Ganas de seguir peleando
Honda demuestra su experiencia con modelos híbridos como el ZR-V, que combina dos motores eléctricos y uno de gasolina para lograr máxima eficiencia, potencia y seguridad en la conducción. Esa misma confianza la generan los clientes de Radis con Juanjo, quien encuentra sentido a su trabajo cuando todo fluye en el restaurante y un comensal le reconoce un plato: es la motivación que lo impulsa a seguir luchando.
Porque el viaje es largo
Juanjo sabe que las dificultades llegarán y que la clave está en mantener las ganas para sostener un restaurante. Cada mañana va a Radis con esa motivación, hoy al volante del Honda ZR-V, que le sorprende por su potencia y compromiso con el futuro. Con la misma ambición juvenil, busca consolidar Radis, emprender de nuevo y crecer personal y profesionalmente.
El camino de la transformación
Si es cierto eso de que la diversidad de experiencias aporta riqueza y conocimiento, pocos casos mejores que el de Juanjo Mesa para demostrarlo. Aunque empezó trabajando en el restaurante familiar de Pegalajar, pronto sus padres le animaron a que saliera y se formara. Así que, tras estudiar en la escuela Gambrinus de Málaga, puso rumbo al norte, hasta el restaurante Nerua (Bilbao), una experiencia que recuerda dura, pero, al mismo tiempo, muy enriquecedora, “me ayudó a quitarme pájaros de la cabeza y bajar a la tierra”, confiesa.
Su restaurante soñado
Formado en Mugaritz, volvió al restaurante familiar para cocinar guisos, su gran pasión. Luego ayudó a su amigo Pedro Sánchez en la apertura de Bagá y pasó por Noor, donde aprendió la importancia de la psicología en la cocina y de dar siempre el 100%. Tras recorrer la península y acumular experiencia, abrió Radis, su proyecto personal en el centro de Jaén: un restaurante íntimo con 12 plazas que logró la T de Oro de la Guía Tapas de Andalucía.
Un camino lleno de ambición
Considera que este recorrido lo hizo lleno de ambición y cree que todos los cocineros deberían hacer algo parecido porque así “te das cuenta de la realidad y del trabajo que hay detrás, pero también de la posibilidad de evolución”, reflexiona. Y esta actitud es la que encaja, como anillo al dedo, con la historia de Honda, construida sobre el constante ensayo-error de unos ingenieros que buscan mejorar la técnica y el resultado, ir más allá. Un espíritu fundamentado en la innovación que ha llevado a la compañía a convertise en una marca de automóviles referente en el mundo.
Ganas de seguir peleando
Honda demuestra su experiencia con modelos híbridos como el ZR-V, que combina dos motores eléctricos y uno de gasolina para lograr máxima eficiencia, potencia y seguridad en la conducción. Esa misma confianza la generan los clientes de Radis con Juanjo, quien encuentra sentido a su trabajo cuando todo fluye en el restaurante y un comensal le reconoce un plato: es la motivación que lo impulsa a seguir luchando.
Porque el viaje es largo
Juanjo sabe que las dificultades llegarán y que la clave está en mantener las ganas para sostener un restaurante. Cada mañana va a Radis con esa motivación, hoy al volante del Honda ZR-V, que le sorprende por su potencia y compromiso con el futuro. Con la misma ambición juvenil, busca consolidar Radis, emprender de nuevo y crecer personal y profesionalmente.