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¿Por qué competimos?

"Si Honda no compite, no hay Honda".

En 1954, nuestro fundador, Soichiro Honda, anunció su deseo de participar en competiciones de motociclismo y puso todo su empeño en ello. Su legado sigue vivo y constituye una parte esencial de todo lo que hacemos. Corre por las venas de cada piloto y miembro del equipo, a todos los niveles y en todas las categorías. 

Primer plano de Soichiro Honda.
Piloto del equipo Honda MotoGP cruzando la línea de meta.
Vista frontal de tres cuartos de la Honda Fireblade en una carrera del WSBK.
Piloto del equipo Honda Dakar en una motocicleta en el desierto.
Vista frontal de tres cuartos de la Honda Fireblade en una carrera de MotoGP.

Creando un vínculo con la RC213V.

Se necesitan días y días de preparación para poder conseguir una fracción de segundo menos. Ese tiempo supone la diferencia entre ser el primero cuando baja la bandera a cuadros o fracasar. Una velocidad de vértigo debe equilibrarse con las nuevas tecnologías para proporcionar un control, un agarre y un manejo a la altura del rendimiento de la máquina. Y, por último, hay que tener en cuenta el componente final y más importante de todos: el piloto. Bienvenido al mundo de MotoGP.

Marc Márquez, piloto del equipo Honda MotoGP, celebrando la victoria en una carrera.

WorldSBK - Carreras en todo el planeta

Vista delantera de tres cuartos de la Honda Fireblade del WSBK durante la carrera.

Este es un gran escenario para nuestra mejor moto de producción: la CBR1000RR-R Fireblade SP

En todos los lugares, el equipo HRC se enfrentará a retos de diferentes características y superficies. Son muchas las horas de concentración total que los pilotos y el equipo necesitan, ya que se preparan sin descanso poniendo a punto sus armas para los entrenamientos, la clasificación y las dos tandas de cada fin de semana de competición.

Álvaro Bautista, piloto del equipo Honda WSBK.
Vista delantera de tres cuartos de la Honda Fireblade durante una carrera del EWC.

A toda velocidad, vuelta tras vuelta, sobre la Honda CBR1000RR-R SP Fireblade.

No hay prueba más exigente para el piloto y la máquina que el Campeonato Mundial de Motociclismo de Resistencia. El hecho de competir en esta categoría hace que la fiabilidad sea un aspecto casi tan importante como el rendimiento. Y la Honda Fireblade ha demostrado ser una digna competidora en esta exigente competición. El equipo Honda trabaja incansablemente durante todo el día y toda la noche mientras los pilotos se presionan a sí mismos y exigen lo máximo de la CBR1000RR-R SP.

Los pilotos del equipo Honda EWC celebrando.
Piloto del equipo Honda MXGP en el aire en la línea de meta.

El piloto profesional y su Honda.

Todos los músculos están en tensión. El piloto acciona el embrague, engrana la marcha y siente la máquina vibrar a través de sus dedos: la moto está deseando salir. Cuando baja la barrera, sale impulsada hasta la más importante de todas las curvas: la primera. A eso lo llamamos "holeshot"; es el punto desde el que una carrera se puede ganar o perder. Las competiciones del MXGP son muy duras y físicamente exigentes; no son aptas para cobardes.

Piloto del equipo Honda MXGP celebrando una victoria.
Vista lateral izquierda de la Honda CRF450 a través de dunas de arena.

Las carreras de motos más físicas del mundo.

Un deporte en el que la fuerza de voluntad de un piloto es casi tan importante como la potencia y el rendimiento de su moto. El equipo Honda Monster Energy no es un extraño en la dura escuela de la competición de Rally, donde los pilotos y sus CRF450 tienen que enfrentarse a algunos de los terrenos más arduos y difíciles del mundo. Esta competición contrarreloj posiblemente sea el más duro reto tanto para pilotos como para sus máquinas.

Un piloto del equipo Honda Rally celebrando la victoria.